Enari. Risoterapia¿Por qué es terapéutica la risa?

Cuando reímos, lo asociamos a sensaciones de bienestar y a situaciones agradables. Efectivamente, la risa es el lenguaje de la alegría.
Y cuando reímos sin saber por qué, le llamamos la “risa tonta” pero en realidad es la risa más lista, más inteligente. Es la risa que sale de nuestro interior expresando nuestro estado de ánimo positivo.

Según estudios científicos, esta manifestación orgánica que es la risa, produce en nuestro cuerpo unos efectos altamente beneficiosos para nuestra salud:

  • Al reír a gusto tomamos grandes bocanadas de aire que llenan nuestros pulmones de oxígeno y al expulsarlo en carcajadas, consigue vaciarlos casi al máximo, lo que provoca una limpieza del aire residual.
  • El batir constante del diafragma al reírnos, provoca un movimiento de los músculos lisos que sostienen nuestras vísceras, provocando así un masaje, una tonificación a nivel interno de nuestros órganos, ejercicio que difícilmente se consigue de otra manera.
  • Al reír también aumenta la frecuencia cardiaca, y esa ligera aceleración hace que la sangre circule con un poco más de “alegría” por nuestras venas y arterias, produciéndose una ligera vasodilatación. De este modo ayuda a regar con fluidez hasta los capilares más superficiales de nuestra piel.
  • Todo esto va acompañado del aumento de la segregación de endorfinas, las llamadas hormonas de la felicidad. Es el analgésico natural de nuestro organismo, que tiene un efecto reductor del cortisol, la hormona del estrés y nos confiere sensaciones de bienestar y quietud.

Toda esta combinación tan maravillosa se produce con solo reír a carcajadas.

¿Cómo surge la Risoterapia?

Desde hace milenios, la humanidad se ha sentido reconfortada por la risa, comprendiendo y reconociendo sus virtudes.

En la década de los 70 se descubrieron las endorfinas a la vez que comenzaba un movimiento en pro de usar la risa como terapia al reconocer todos sus beneficios. Aparecen en EEUU dos figuras muy importantes para lo que luego ha sido llamado RISOTERAPIA: Patch Adams, médico, del que se hizo una película sobre su vida interpretada por Robin Williams y Norman Cousins, ya fallecido, periodista interesado en asuntos sociales y en las terapias naturales , que entonces empezaban a descollar.

Patch Adams

Patch Adams

Patch Adams empezó a utilizar con sus pacientes, tanto niños como adultos, la Risa como terapia. Él les hacía reír e intentaba que fueran tenidos en cuenta como personas activas en su salud y no pasivas o “pacientes”, obteniendo grandes resultados que no tuvieron más remedio que admitir hasta los más críticos. Hoy en día sigue trabajando en este sentido y con los más desfavorecidos, llevando la risa por todo el mundo.

Norman Cousins contrajo una enfermedad muy dolorosa, la espondilitis anquilosante. Harto de estar ingresado en el hospital recibiendo potentes analgésicos que no le solucionaban nada, decidió hacer su propia cura. Se fue a un hotel y se recetó películas cómicas que a él le hacían reír, además de altas dosis de vitamina C. Al poco tiempo comprobó que 20 minutos de risa le proporcionaban al menos dos horas de analgesia y, poco a poco, estos periodos se fueron prolongando hasta llegar a la sanación. Escribió un libro que tuvo mucha repercusión, “Anatomía de una enfermedad”, donde explicaba su caso.

A partir de ahí, podemos hablar de Risoterapia propiamente dicha. Es decir, comprendidas las virtudes de la risa, buscar distintos métodos para provocarla y utilizarla en nuestro favor.

La práctica de la Risoterapia llegó a Europa hace unos 20 años. Aquí en España la comenzaron a difundir el psicólogo José Elías en Madrid y la escuela Salud Inteligente en Barcelona.

Posteriormente han surgido otras líneas o Escuelas que han ido aportando y enriqueciendo los recursos utilizados para entrenar la risa. Entre éstas destaca el Yoga de la Risa, que basa sus ejercicios y juegos de la Risa en ejercicios de respiración del Yoga e introducida por el Dr. Kataria, de India.

El profesional de Risoterapia

Escuela de RisoterapiaLo cierto es que la Risoterapia se está convirtiendo en una técnica que cada vez se aplica con más rigor pues es importante que el terapeuta domine muchos aspectos:

Debe tener capacidad de observación y visión “gran angular” para comprender cómo lleva el proceso cada persona del grupo y el grupo en sí; debe conocer un generoso abanico de recursos para desbloquear el cuerpo, obtener desinhibición, entrar en confianza, provocar la risa y contener emociones. Esto último es importante ya que la risa es desencadenante de todo tipo de emociones, las más de las veces, positivas pero a veces hace de vía de escape de otros bloqueos emocionales.

También el risoterapeuta debe conocer técnicas para entrenar la risa controlando la respiración, dirigiendo la intención, cuidando la garganta, haciendo que el caudal de risa sea progresivamente más amplio y fluido, de forma que podamos aprovechar la máximo toda su capacidad terapéutica.

Actualmente la Risoterapia se utiliza en muchos y muy variados ámbitos: En la empresa, para mejorar las relaciones y reducir el estrés laboral; en Asociaciones de enfermos y sus familiares para relajar las tensiones y con finalidad propiamente terapéutica; como opción de ocio saludable; en Educación para docentes, estudiantes y la comunidad educativa en general incluyendo a los padres; en educación social, como reconstituyente de la autoestima y la alegría de vivir …

Aportaciones de la Risoterapia a la sociedad

Formación Risoterapia“Como para risas estoy yo”, “de lo que menos ganas tengo es de reírme” …” podemos oír decir a los más agoreros.

El ser humano necesita reírse. La risa es una función compleja en la que se implican distintas áreas del cerebro y gran cantidad de órganos y músculos orquestados para producir este milagro de la naturaleza. Están implicados cuerpo, mente y emociones. Sin risa estamos carentes de algo; no reír es una disfunción.

Las endorfinas de la risa despejan y relajan nuestra mente. Si la mente se relaja, el pensamiento se relaja y no nos torpedea con montones de hipótesis la mayoría de las veces, negativas. Si la mente se relaja, deja espacio para pensar con más lucidez y objetividad, nos evita sufrimiento innecesario; la risa hace que lo que sobredimensionamos vuelva a su cauce, a su dimensión más real.

Es curioso, muchos tildan la risa de frivolidad pero realmente nos sirve como regulador de nuestro sufrimiento mental y eso es muy importante en estos momentos en que nos vemos bombardeados por noticias y situaciones negativas.

La risa también da cohesión social, mejora las relaciones. Cuando reímos en grupo, aunque no conozcamos de nada al resto de personas, surge una comunicación más auténtica que, increíblemente, salta una gran cantidad de barreras para encontrar puntos en común que nos hacen sentirnos bien. Es capaz de borrar de un plumazo los miedos y la desconfianza que sentimos hacia otros seres humanos.

¿Por qué? Porque a través de la risa, estamos dando lo mejor de nosotros mismos. Sea el grupo de personas que sea, siempre existe este acercamiento y esta renovada fe en los demás. Esto es importante, creer que básicamente no somos enemigos y descubrir el lado positivo que todo humano lleva dentro. Nos hace recuperar confianza en la sociedad.

La práctica de la risa supone también un reencuentro con uno mismo.

Es un ejercicio que te hace sudar. Tres minutos de risa equivalen a 20 minutos de ejercicio aeróbico. Esto supone una toma de conciencia de nuestro cuerpo. Sí que hay muchas personas que hacen deporte y se cuidan pero en este caso, no competimos con nuestro cuerpo, no le estamos lanzando retos sino que estamos jugando con él, el ejercicio que hacemos es involuntario pero se produce igualmente y es muy bueno para la salud.

Por otro lado, la risa fluida y sana te transporta a tu etapa infantil o al mundo infantil en general, lo que implica una vuelta a la inocencia, a actuar sin prejuicios y a vivir el momento presente sin preocupaciones del pasado ni del futuro, sólo presente continuo. Esto es muy importante para redimensionar nuestros problemas y reencontrarnos con nosotros mismos, con nuestra esencia, con los ideales que teníamos cuando éramos pequeños, comprender y amar a nuestro niño interior, volver a sentir ternura y a comprender que los adultos a veces “estamos locos” con nuestros objetivos prioritarios de posición social.

Todo esto nos ayuda a ser más flexibles, comprensivos, creativos y amadores.

Por eso y porque es muy divertido, la Risa es muy importante en nuestras vidas y ahora más que nunca.

Pepa Marianas Rubio

Directora de ENARi

Escuela Nacional de Risoterapia